Come con libertad: celebra un diciembre lleno de buena energía

Compartir:

Descargar

Por Lcda. MSc. Ericka Borbor – Nutricionista de Girasol

Diciembre llega con sabores que reconocemos desde la infancia, mesas llenas, reuniones que nos mueven emociones y, al mismo tiempo, una avalancha de reglas sobre “cómo deberías comer”. Es un mes donde la relación con la comida puede sentirse más difícil: aparecen el miedo a “excederse”, la presión por compensar y la sensación de que cada plato tiene un juicio de ¨bueno o malo¨ detrás.

Este blog quiere ser ese espacio donde bajas los hombros, respiras y recuerdas que la comida no es enemiga. Es parte de tu vida, de tu cultura y de tu bienestar emocional.

1. En diciembre tu cuerpo necesita comida… y también una relación amable con ella

La restricción no solo afecta lo físico. También desgasta tu relación con la comida. Saltarte comidas para “equilibrar” lo que vendrá más tarde genera:

  • Hambre extrema.
  • Pensamientos obsesivos.
  • Más deseo por lo prohibido.
  • Comer rápido o sin disfrute.
  • Culpa después de comer.

Comer suficiente durante el día no solo estabiliza tu energía. Te permite relacionarte con la comida desde un lugar más tranquilo, seguro y menos vigilante.

Cuando llegas nutrida a una comida especial, el cuerpo reduce la urgencia y la mente baja el volumen a la ansiedad. Puedes elegir mejor, sentir más, disfrutar más.

2. Tu cuerpo no necesita compensar:

Los mensajes típicos de diciembre refuerzan una idea peligrosa: que la comida debe ganarse, compensarse o negociarse. Esta mentalidad altera la forma en que te relacionas con lo que comes.

Cuando comes pensando que “te pasaste”, tu cuerpo no se siente cuidado, sino que debe ser castigado. Y una relación basada en castigos está rota.

Lo que realmente sostiene tu salud es:

  • Comer suficiente.
  • Trabajar en conectar con tus señales de apetencia, hambre y saciedad.
  • Elegir desde la libertad y no desde el miedo.
  • Respetar tu cuerpo incluso cuando no te sientas cómoda en él.

La estabilidad alimentaria también genera estabilidad emocional. Y eso impacta directamente en tu bienestar metabólico, digestivo y hormonal.

3. Qué comer antes de una comida especial (y por qué tu relación con la comida mejora cuando no te restringes)

Cuando te saltas comidas “para compensar” o hay restricción física o mental, entrenas al cuerpo que desconfía. Activas ciclos de deuda nutricional, hambre extrema, atracones.

Cuando comes de forma regular, fortaleces tu relación con la comida porque le enseñas a tu cuerpo que siempre habrá alimento. Es seguridad interna.

Ideas para conectar con  tu cuerpo en diciembre:

  • Desayuna suficiente y que te guste.
  • Almuerza un plato completo y que te dé energía.
  • Incluye carbohidratos, proteínas y grasas en las comidas  principales.
  • Hidrátate
  • Evita la compensación mental y física: “hoy me porto bien, mañana compenso”

Ejemplos prácticos que te sostienen:

  • Avena con mantequilla de maní y frutas.
  • Bowl de quinoa con proteína animal o vegetal, mas verduras y aderezo con Mayonesa Girasol y aguacate.
  • Pan integral con huevo y un toque de tu Margarina Girasol favorita.
  • Ensalada con pasta, aderezo cremoso a base de Aceite Girasol Oliva y frutos secos.

Comer todas tus comidas no te hace “comer de más”. Te hace comer con presencia.

4. Disfrutar es parte de una relación sana con la comida

Comer no es solo nutrición. Es placer, compartir, memorias, cultura, afecto y pertenencia. Cuando te permites disfrutar sin miedo, tu relación con la comida empieza a sanar.

No se trata de controlar cada bocado. Se trata de reconectar con lo que la comida significa para ti:

  • Un plato preparado por alguien que quieres.
  • Un sabor que te recuerda a casa.
  • Una receta que forma parte de tu identidad y cultura.
  • Una noche de risas alrededor de la mesa.
  • Un postre que eliges desde el deseo, no desde la culpa.

Cuando comes con presencia conectas con tu corazón vibrante:

  • Disfrutas sabores y texturas.
  • Comes más lento.
  • Reconoces cuándo tu cuerpo está satisfecho.
  • El placer se vuelve parte de tu bienestar
  • Tu cuerpo se regula sin necesidad de controlar.

Este diciembre, permítete volver a una relación más humana, cálida y flexible con la comida.

Fuentes:

Diciembre llega con sabores que reconocemos desde la infancia, mesas llenas, reuniones que nos mueven emociones y, al mismo tiempo, una avalancha de reglas sobre “cómo deberías comer”.

Artículos relacionados

Únete al mundo
#SinCulpa

Regístrate y ten acceso
a blogs, recetas, promociones,
concursos y ¡mucho más!

¡Gracias! Nos pondremos en contacto lo más pronto posible.

Cuéntanos

tus tips

Gracias por unirte
al mundo Sin Culpa.

Te enviamos un correo con más contenido.