Por Lcda. MSc. Ericka Borbor – Nutricionista de Girasol
Febrero suele venir cargado de mensajes sobre el amor romántico, pero desde la nutrición y el bienestar también podemos ampliar la mirada: cuidarnos en compañía.
No desde la exigencia ni la competencia, sino desde el apoyo, la conexión y el disfrute… desde eso que hace vibrar el corazón.
Este año, junto a Girasol, te hacemos la invitación a pensar los retos de alimentación y bienestar en equipo o en pareja como una forma más amable, realista y sostenible de cuidarnos.
San Valentín como excusa:
Febrero puede ser una linda oportunidad para regalar (o regalarnos) algo distinto:
- Tiempo compartido.
- Cuidado mutuo.
- Presencia.
- Disfrute sin exigencias.
Porque cuando el cuidado se comparte, el corazón vibra distinto.
Beneficios reales de los retos en equipo
1. Más apoyo, menos presión:
Hacer cambios en compañía reduce la sensación de estar “es demasiado o no puedo”. Hay espacio para ajustar, pausar y volver a intentar, en equipo.
2. Apoyo en los días difíciles
No todos los días tenemos la misma energía. Compartir el proceso permite que alguien más sostenga cuando una está cansada.
3. Más motivación y disfrute
Caminar, hacer las compras, cocinar y compartir las comidas transforma el hábito en un momento agradable, no en una tarea.
4. Conexión y vínculo
Cuidarnos crea una red de apoyo: conversaciones, logros, progreso, risas, silencios compartidos, comidas y nuevos sabores. El bienestar también es emocional.
5. Relación más amable con la comida
Cuando la alimentación se vive en compañía, suele alejarse de la rigidez y acercarse al disfrute, la curiosidad y la escucha.
Retos de alimentación en pareja o en equipo:
Desde una mirada que cuida nuestra relación con la comida, los retos pueden ser simples y profundamente transformadores:
- Cocinar en equipo sin apuro, probando nuevos sabores y preparaciones.
- Compartir comidas con presencia, conectando y registrando sensaciones.
- Hidratarse mejor puede ser tan sencillo como llenar un termo de agua, servir agua en las comidas o dejar un vaso en la mesa de noche como gesto de cuidado cotidiano.
- Agregar alimentos: Probar nuevas frutas, vegetales, grasas que aportan sabor y saciedad, y todos los grupos de alimentos. Priorizando el placer, los sabores y las texturas, para que el tiempo de comida sea algo delicioso.
- Mover el cuerpo de forma placentera, desde el disfrute y la conexión, encontrando actividades o deportes que disfruten y creando planes juntos, como caminatas o actividades al aire libre, no como castigo.
No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible.
Una herramienta clave: el acuerdo consciente
Antes de empezar un reto en equipo, puede ayudar conversar:
- ¿Qué queremos de este reto?
- ¿Qué nos gustaría sumar?
- ¿Qué no queremos que pase (presión, control, comparación)?
- ¿Cómo nos apoyamos cuando algo no fluye?
Recordar que también tienen el permiso de parar, porque no somos lineales ni robots; el cuidado no debería vivirse como una obligación ni venir acompañado de culpa cuando un día no se puede.
🌻Cuidarnos en compañía no significa depender del otro, sino elegir compartir. Porque muchas veces, lo que sostiene no es la fuerza de voluntad, sino el vínculo.
¿Qué reto de alimentación o bienestar te gustaría hacer este 2026? Te dejamos un reel en instagram (ponemos el link aquí), cuéntanos enn comentarios y etiqueta a esa persona especial con la que te gustaría vivirlo.
Nos leemos en el próximo espacio 💛


